» «

Accesos directos


Inicio Entrada Saludo Gloria 1a Lect Salmo 2a Lect Evangelio Homilia Credo Orac. Univ. Ofrendas Prefacio Santo Padre Nuestro Comunión Avisos Salida + -

XVI Domingo Ordinario

18 de julio de 2021
XVI Domingo Ordinario
MONICIÓN DE ENTRADA
Bienvenidos la casa del Señor, nos reunimos en torno al altar llenos de alegría para dar gracias a Dios por todos los beneficios recibidos de Él gratuitamente. Que nuestra participación en ésta Eucaristía nos ayude a descubrir a Jesús nuestro verdadero Pastor y aceptemos su designo de salvación en nuestras vidas.
RITOS INICIALES
ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 53, 6. 8
El Señor es mi auxilio y el único apoyo en mi vida. Te ofrece de corazón un sacrificio y daré gracias a tu nombre, Señor, porque eres bueno.
Canto de entrada

En el nombre del Padre,
y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
SALUDO
El Señor, que dirige nuestros corazones para que amemos a Dios, esté con todos ustedes.
Y con tu espíritu.
ACTO PENITENCIAL
El Señor Jesús, que nos invita a la mesa de la Palabra y de la Eucaristía, nos llama ahora a la conversión. Reconozcamos, pues, que somos pecadores e invoquemos con esperanza la misericordia de Dios
(Silencio)

Tú que has venido a buscar al que estaba perdido:

Señor, ten piedad.

Señor, ten piedad.

Tú que has querido dar la vida en rescate por todos:

Cristo, ten piedad.

Cristo, ten piedad.

Tú que reúnes a tus hijos dispersos:

Señor, ten piedad.

Señor, ten piedad.

Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.
Amén
GLORIA

ORACIÓN COLECTA
Sé propicio, Señor, con tus siervos y multiplica, bondadoso, sobre ellos los dones de tu gracia, para que, fervorosos en la fe, la esperanza y la caridad, perseveren siempre fieles en el cumplimiento de tus mandatos. Por nuestro Señor Jesucristo Tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
Amén
Tomen asiento daremos inicio a la:
LITURGIA DE LA PALABRA
MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA
El profeta Jeremías transmite un mensaje a los dirigentes del pueblo en el que vendrá un rey que implantará el derecho y la justicia.
PRIMERA LECTURA
Del libro del profeta Jeremías 23,1-6

¡Ay de los pastores que dispersan y dejan perecer a las ovejas de mi rebaño!, dice el Señor. Por eso habló así el Señor, Dios de Israel, contra los pastores que apacientan a mi pueblo: "Ustedes han rechazado y dispersado a mis ovejas y no las han cuidado. Yo me encargaré de castigar la maldad de las acciones de ustedes. Yo mismo reuniré al resto de mis ovejas, de todos los países a donde las había expulsado y las volveré a traer a sus pastos, para que ahí crezcan y se multipliquen. Les pondré pastores que las apacienten. Ya no temerán ni se espantarán y ninguna se perderá. Miren: Viene un tiempo, dice el Señor, en que haré surgir un renuevo en el tronco de David: será un rey justo y prudente y hará que en la tierra se observen la ley y la justicia. En sus días será puesto a salvo Judá, Israel habitará confiadamente y a él lo llamarán con este nombre: 'El Señor es nuestra justicia' ".

Palabra de Dios

Te alabamos, Señor.

MONICIÓN AL SALMO
Con el salmo 22, aclamemos a Dios como nuestro pastor:
SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 22
El Señor es mi pastor, nada me faltará.
El Señor es mi pastor, nada me faltará.

El Señor es mi pastor, nada me falta;
en verdes praderas me hace reposar
y hacia fuentes tranquilas me conduce
para reparar mis fuerzas.

El Señor es mi pastor, nada me faltará.

Por ser un Dios fiel a sus promesas,
me guía por el sendero recto;
así, aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú estás conmigo.
Tu vara y tu cayado me dan seguridad.

El Señor es mi pastor, nada me faltará.

Tú mismo me preparas la mesa,
a despecho de mis adversarios;
me unges la cabeza con perfume
y llenas mi copa hasta los bordes.

El Señor es mi pastor, nada me faltará.

Tu bondad y tu misericordia
me acompañarán todos los días de mi vida;
y viviré en la casa del Señor
por años sin término.

El Señor es mi pastor, nada me faltará.

MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA
San Pablo nos recuerda que Cristo, ha venido a acabar con los obstáculos de comunión con Dios y nuestros hermanos. Él es nuestra paz y quiere reconciliarnos por su sangre redentora.
SEGUNDA LECTURA
De la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 2,13-18

Hermanos: Ahora, unidos a Cristo Jesús, ustedes, que antes estaban lejos, están cerca, en virtud de la sangre de Cristo. Porque él es nuestra paz; él hizo de los judíos y de los no judíos un solo pueblo; él destruyó, en su propio cuerpo, la barrera que los separaba: el odio; él abolió la ley, que consistía en mandatos y reglamentos, para crear en sí mismo, de los dos pueblos, un solo hombre nuevo, estableciendo la paz, y para reconciliar a ambos, hechos un solo cuerpo, con Dios, por medio de la cruz, dando muerte en sí mismo al odio. Vino para anunciar la buena nueva de la paz, tanto a ustedes, los que estaban lejos, como a los que estaban cerca. Así, unos y otros podemos acercarnos al Padre, por la acción de un mismo Espíritu.

Palabra de Dios

Te alabamos, Señor.

MONICIÓN AL EVANGELIO
Jesús se preocupa por sus discípulos y les procura alimento y descanso para poder seguir con la misión encomendada por Él.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Jn 10, 27
Aleluya, Aleluya
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen.
Aleluya, Aleluya
EVANGELIO
El Señor esté con ustedes.
Y con tu espíritu.

Del santo Evangelio según san Marcos 6, 30-34
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Entonces él les dijo: "Vengan conmigo a un lugar solitario, para que descansen un poco". Porque eran tantos los que iban y venían, que no les dejaban tiempo ni para comer. Jesús y sus apóstoles se dirigieron en una barca hacia un lugar apartado y tranquilo. La gente los vio irse y los reconoció; entonces de todos los poblados fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Cuando Jesús desembarcó, vio una numerosa multitud que lo estaba esperando y se compadeció de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas.

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.

Tomen asiento
HOMILÍA


Nos ponemos de pie
Credo Niceno-Constantinopolitano
CREDO NICENO-CONSTANTINOPOLITANO

Creo en un solo Dios,
Padre Todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible.

Creo en un solo Señor, Jesucristo,
Hijo único de Dios,
nacido del Padre antes de todos los siglos:
Dios de Dios, Luz de Luz,
Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado,
de la misma naturaleza del Padre,
por quien todo fue hecho;

que por nosotros, los hombres,
y por nuestra salvación bajó del cielo,
y por obra del Espíritu Santo
se encarnó de María, la Virgen,
y se hizo hombre;

y por nuestra causa fue crucificado
en tiempos de Poncio Pilato;
padeció y fue sepultado,
y resucitó al tercer día,
según las Escrituras, y subió al cielo,

y está sentado a la derecha del Padre;
y de nuevo vendrá con gloria
para juzgar a vivos y muertos,
y su reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo,
Señor y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo,
que con el Padre y el Hijo
recibe una misma adoración y gloria,
y que habló por los profetas.

Creo en la Iglesia, que es una,
santa, católica y apostólica.
Confieso que hay un solo Bautismo
para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos
y la vida del mundo futuro.
Amén.

PLEGARIA UNIVERSAL

Levantemos, hermanos, nuestros ojos a Cristo, Buen Pastor de nuestras almas, y pongamos en sus manos, con toda confianza, las necesidades de los hombres diciendo:

Jesús Buen Pastor, escúchanos.

Jesús Buen Pastor, escúchanos.

• Por nuestros pastores, el Papa, Obispos y Sacerdotes, para que pastoreen a su rebaño al estilo de Cristo. Oremos.

Jesús Buen Pastor, escúchanos.

• Por los gobiernos de las naciones para que luchen por la unidad de los pueblos y erradiquen las guerras, y por todos nuestros hermanos que han sufrido las inclemencias de la naturaleza. Oremos.

Jesús Buen Pastor, escúchanos.

• Por los huérfanos y las viudas, los marginados y desprotegidos, para que el buen pastor les reúna y reanime. Oremos.

Jesús Buen Pastor, escúchanos.

• Por nosotros, reunidos en torno a Jesús, el Buen Pastor, para que busquemos siempre vivir en unidad en nuestra comunidad y nuestras familias. Oremos

Jesús Buen Pastor, escúchanos.

Escucha, Señor, las oraciones de tu pueblo, reunido para celebrar el domingo, y haz que, escuchando la palabra de tu Hijo y comiendo su pan de vida, lo reconozcamos como el verdadero profeta y como el buen pastor que nos guía hacia las fuentes de la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Amén.

ORACION POR LAS VOCACIONES

Oh, Jesús,
Pastor eterno de las almas,
dígnate mirar
con ojos de misericordia
a esta porción de tu grey amada.
Señor, gemimos en la orfandad,
danos vocaciones,
danos sacerdotes y religiosos santos.
Te lo pedimos por la Inmaculada
Virgen María de Guadalupe,
tu dulce y Santa Madre.
Oh Jesús, danos sacerdotes y religiosos
según tu corazón. Amén.

Pueden sentarse, ahora iniciamos la:
LITURGIA EUCARÍSTICA
MONICIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Cristo es el pacificador por excelencia, por eso junto con estos dones de pan y vino que hoy ofrecemos pidámosle que por medio de su Espíritu siembre entre nosotros la reconciliación y paz que tanto necesitamos.
CANTO DE OFRENDAS

Bendito seas, Señor, Dios del universo, por este pan, fruto de la tierra y del trabajo del hombre, que recibimos de tu generosidad y ahora te presentamos; él será para nosotros pan de vida.

Por el misterio de esta agua y este vino, haz que compartamos la divinidad de quien se ha dignado participar de nuestra humanidad.

Bendito seas, Señor, Dios del universo, por este vino, fruto de la vid y del trabajo del hombre, que recibimos de tu generosidad y ahora te presentamos; Él será para nosotros bebida de salvación.

Acepta, Señor, nuestro corazón contrito y nuestro espíritu humilde; que éste sea hoy nuestro sacrificio y que sea agradable en tu presencia, Señor, Dios nuestro.

Lava del todo mi delito. Señor, y limpia mi pecado.

De pie

Oren, hermanos, para que este sacrificio, mío y de ustedes, sea agradable a Dios, Padre todopoderoso.
El Señor reciba de tus manos este sacrificio, para alabanza y gloria de su nombre, para nuestro bien y el de toda su santa Iglesia.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Dios nuestro, que con la perfección de un único sacrificio pusiste fin a la diversidad de sacrificios de la antigua ley, recibe las ofrendas de tus fieles, y santifícalas como bendijiste la ofrenda de Abel, para que aquello que cada uno te ofrece en honor de tu gloria, sea de provecho para la salvación de todos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Amén

El Señor esté con ustedes.

Y con tu espíritu.

Levantemos el corazón

Lo tenemos levantado hacia el Señor.

Demos gracias al Señor, nuestro Dios

Es justo y necesario

PREFACIO: Trabajo y descanso

Te damos las gracias y te bendecimos, Padre santo, Dios y Señor nuestro, porque te manifiestas a través de multitud de signos y señales y nos haces percibir las vibraciones de tu constante presencia cálida y cercana.

Sabemos que eres la abundancia de amor, la plenitud del bien, que no quieres ser ningún juez que imparta justicia, que nos premie y castigue, sino el Dios bueno que perdona por anticipado y se hace llamar Padre y Madre. Eres un Dios familiar y amigo, comprometido con tu creación entera.

Te agradecemos que nos quieras incondicionalmente, tal como somos, que no te importen nuestros defectos, ni nuestra debilidad. Significas nuestra liberación, ahuyentas nuestra tristeza y desasosiego, estar junto a Ti nos mueve a vivir alegres, en esperanza, conviertes en fiesta nuestro trabajo de cada día.

Tú pones, Señor, un cántico nuevo en nuestra boca, que entonamos en tu honor, agradecidos y alegres.

SANTO

Santo y bueno eres, en verdad, Padre nuestro. Quieres que sigamos las huellas de tu Mesías, tu enviado. Jesús pasó por este mundo haciendo el bien, sirviendo, ayudando, desviviéndose por cuantos se le acercaban, comunicando su paz y felicidad interior, contagiándoles de su alegría.

Supo ser buen amigo, supo convivir con toda clase de gente, aunque su debilidad fueron los pobres y enfermos, los marginados de la sociedad, cuantos sufrían cualquier tipo de injusticia, los que más le necesitaban.

Sintió que eran como ovejas sin pastor y se acercó a ellos para enseñarles. El ejemplo de Jesús nos compromete y no nos valen excusas porque ya sabemos lo que tenemos que hacer. Jesús nos invita de nuevo a seguir sus pasos.

Consagración del Pan y el Vino

Por eso te suplicamos Señor que derrames tu Santo Espíritu sobre estos dones de Pan y Vino y así se nos conviertan en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo Jesús, nuestro Señor.

Porque él mismo, la noche en que iba a ser entregado, y, mientras cenaba con sus discípulos, tomó pan, y dando gracias te bendijo, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo:

Tomen y coman todos de él, porque esto es mi Cuerpo, que será entregado por ustedes.

Del mismo modo, acabada la cena, tomó el cáliz, dando gracias te bendijo, y lo pasó a sus discípulos, diciendo:

Tomen y beban todos de él, porque este es el cáliz de mi Sangre, Sangre de la alianza nueva y eterna, que será derramada por ustedes y por muchos para el perdón de los pecados.

Hagan esto en conmemoración mía.

Éste es el Misterio de la fe. Cristo se entregó por nosotros.

Salvador del mundo, sálvanos, tú que nos has liberado por tu cruz y resurrección.

Que el recuerdo de la vida terrena de tu hijo amado, nos mueva a hacer realidad tu proyecto del Reino. Envía tu espíritu de amor y generosidad sobre toda la humanidad.

Por suerte, no limitas tu gracia y tu fuerza a ningún grupo en particular, sabes que la tarea de hacer un mundo mejor es tarea que nos importa a todos, que requiere la solidaridad de todos los hombres y mujeres de buena voluntad.

Pero te pedimos, de modo especial, por nuestra Iglesia y nuestra jerarquía, por el Papa Francisco, por nuestro Obispo Carlos y sus Obispos auxiliares, por los presbíteros y diáconos, y por todos los agentes de pastoral para que sean motor y no rémora para la transformación del mundo.

Para que nunca seamos motivo de escándalo, que sepamos huir de lujos y grandezas y demos ejemplo de sencillez y austeridad. Te damos las gracias porque ya viven felices en tu seno nuestros familiares y amigos difuntos.

Por Cristo, con Él y en Él, a ti, Dios Padre omnipotente, en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos.
Amén.
RITO DE COMUNIÓN

Antes de participar en el banquete de la Eucaristía, signo de reconciliación y vínculo de unión fraterna, oremos juntos como el Señor nos ha enseñado:

Padre Nuestro
Padre nuestro,
que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros
perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.

Padre, líbranos de todos los males, Señor, y concédenos la paz en nuestros días, para que, ayudados por tu misericordia, vivamos siempre libres de pecado y protegidos de todo conflicto, mientras esperamos la gloriosa venida de nuestro Salvador Jesucristo.
Tuyo es el reino, tuyo el poder y la gloria, por siempre, Señor.
Señor Jesucristo, que dijiste a tus apóstoles: "La paz les dejo, mi paz les doy", no tengas en cuenta nuestros pecados, sino la fe de tu Iglesia y, conforme a tu palabra, concédele la paz y la unidad. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
La paz del Señor esté siempre con ustedes.
Y con tu espíritu.
Dense fraternalmente la paz.
CORDERO

El Cuerpo y la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, unidos en este cáliz, sean para nosotros alimento de vida eterna.

Señor Jesucristo, Hijo de Dios vivo, que por voluntad del Padre, cooperando el Espíritu Santo,diste con tu muerte la vida al mundo, líbrame, por la recepción de tu Cuerpo y de tu Sangre, de todas mis culpas y de todo mal.

Concédeme cumplir siempre tus mandamientos y jamás permitas que me separe de ti.

Éste es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Dichosos los invitados a la cena del Señor.
Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una Palabra tuya bastará para sanarme.
MOTIVACIÓN A LA ANTÍFONA DE COMUNIÓN

Antes de recibir a Jesús Eucaristía, digamos juntos la Antífona de la Comunión.

ANTÍFONA DE COMUNIÓN Ap 3, 20

Miren que estoy a la puerta y llamo, dice el Señor: Si alguien oye mi voz y me abre, entraré en su casa y cenaremos juntos.

Pueden sentarse
CANTO DE COMUNIÓN

REFLEXIÓN

PARA LA REFLEXION:

¡CUANDO MAS TE NECESITO, SEÑOR!
Te asomas, despertándome
de mi letargo cristiano
y me pones en guardia frente a tantas cosas
que debilitan y distorsionan
mi amistad contigo.
Cuando más te necesito, Señor,
eres cayado en el que me apoyo
para sujetarme y no caer.
Y, compruebo una y otra vez,
que eres Pastor que guarda
mis pensamientos en el día
y hasta vela mis sueños entrada la noche.

Sí; Jesús.
Siempre surges en el momento oportuno.
Conoces mi vida como nadie
y, a pesar de estar tan llena de briznas,
la pones sobre tus hombros
para, una y otra vez, redimirla
de sus pecados y dolencias.
Si, paralizado por mis errores,
miro al fracaso susurras
palabras de consuelo
a mis oídos:
¡Yo estaré contigo todos los días!

Y es que, Tú, Señor,
como Pastor que conoces
mis atajos y mis dudas
te presentas cuando más te necesito.
Por eso y por tantas cosas,
Señor, te doy gracias
bendigo tu nombre
avanzo en tus sendas
proclamo tu Palabra
y, hoy como ayer, te digo:
¡TÚ ERES EL BUEN PASTOR!

Amén.

Javier Leoz

Avisos Parroquiales
AVISOS PARROQUIALES

 

Más información en la página web

 

 

 

De pie
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, muéstrate benigno con tu pueblo, y ya que te dignaste alimentarlo con los misterios celestiales, hazlo pasar de su antigua condición de pecado a una vida nueva.

Amén.

RITO DE CONCLUSIÓN

El Señor esté con ustedes

Y con tu espíritu

La bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes.

Amén

MOTIVACIÓN A LA SALIDA

Volvamos a nuestros hogares y estemos atentos a la voz del Señor

Glorifiquen al Señor con su vida. Pueden ir en paz.

Demos gracias a Dios.

CANTO DE SALIDA

Av. Dos #64 Col. San Pedro de los Pinos Del. Benito Juárez C.P. 03800 Tel. (55) 1054-1085 | (55) 1054-1086

© Copyright 2021. Todos los derechos reservados.
Proyecto realizado por