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XXIV Domingo Ordinario

12 de septiembre de 2021
XXIV Domingo Ordinario
MONICIÓN DE ENTRADA
Buenas noches, queridos hermanos. Les damos una fraternal bienvenida a la celebración de esta misa, en el vigésimo cuarto domingo del tiempo ordinario. a liturgia de hoy nos deja ver al verdadero Mesías, anunciado por los profetas, y lo que implica seguirle. Abramos nuestro corazón para comprender su mesianismo y recibirle en nuestras vidas. De pie por favor y digamos juntos la antífona de entrada.
RITOS INICIALES
ANTÍFONA DE ENTRADA Si 36, 18
Concede, Señor, la paz a los que esperan en ti, y cumple así las palabras de tus profetas; escucha las plegarias de tu siervo, y de tu pueblo Israel.
Canto de entrada

En el nombre del Padre,
y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
SALUDO
La gracia y la paz de parte de Dios, nuestro Padre, y de Jesucristo, el Señor, estén con todos ustedes.
Y con tu espíritu.
ACTO PENITENCIAL
Reconociendo con humildad que somos pecadores, pidamos perdón a Dios de todo corazón.
(Silencio)

Tú que no has venido a condenar sino a perdonar:

Señor, ten piedad.

Señor, ten piedad.

Tú que has dicho que hay gran fiesta en el cielo por un pecador que se arrepiente:

Cristo, ten piedad.

Cristo, ten piedad.

Tú que perdonas mucho a quien mucho ama:

Señor, ten piedad.

Señor, ten piedad.

Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.
Amén
GLORIA

ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, creador y soberano de todas las cosas, vuelve a nosotros tus ojos y concede que te sirvamos de todo corazón, para que experimentemos los efectos de tu misericordia. Por nuestro Señor Jesucristo Tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
Amén
Tomen asiento daremos inicio a la:
LITURGIA DE LA PALABRA
MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA
Los cantos del Siervo de Dios ayudaron a la primera comunidad a comprender el destino personal de Jesús. La lectura de hoy está tomada del tercero de estos poemas. Escuchemos.
PRIMERA LECTURA
Del libro del profeta Isaías 50, 5-9a

En aquel entonces, dijo Isaías: "El Señor Dios me ha hecho oír sus palabras y yo no he opuesto resistencia, ni me he echado para atrás. Ofrecí la espalda a los que me golpeaban, la mejilla a los que me tiraban de la barba. No aparté mi rostro de los insultos y salivazos.

Pero el Señor me ayuda, por eso no quedaré confundido, por eso endurecí mi rostro como roca y sé que no quedaré avergonzado. Cercano está de mí el que me hace justicia, ¿quién luchará contra mí? ¿Quién es mi adversario? ¿Quién me acusa? Que se me enfrente. El Señor es mi ayuda, ¿quién se atreverá a condenarme?".

Palabra de Dios

Te alabamos, Señor.

MONICIÓN AL SALMO
El salmista, conocedor de las situaciones difíciles, nos lleva a poner nuestra confianza en el auxilio que viene del Señor. Manifestemos nuestra confianza en Dios diciendo:
SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 114
Caminaré en la presencia del Señor.
Caminaré en la presencia del Señor.

Amo al Señor porque escucha
el clamor de mi plegaria,
porque me prestó atención
cuando mi voz lo llamaba.

Caminaré en la presencia del Señor.

Redes de angustia y de muerte
me alcanzaron y me ahogaban.
Entonces rogué al Señor
que la vida me salvara.

Caminaré en la presencia del Señor.

El Señor es bueno y justo,
nuestro Dios es compasivo.
A mí, débil, me salvó
y protege a los sencillos.

Caminaré en la presencia del Señor.

Mi alma libró de la muerte;
del llanto los ojos míos,
y ha evitado que mis pies tropiecen por el camino.
Caminaré ante el Señor por la tierra de los vivos.

Caminaré en la presencia del Señor.

MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA
Santiago sigue planteando temas muy concretos en su carta. Esta vez escuchemos la relación que hace entre fe y las obras.
SEGUNDA LECTURA
De la carta del apóstol Santiago 2, 14-18

Hermanos míos: ¿De qué le sirve a uno decir que tiene fe, si no lo demuestra con obras? ¿Acaso podrá salvarlo esa fe? Supongamos que algún hermano o hermana carece de ropa y del alimento necesario para el día, y que uno de ustedes le dice: "Que te vaya bien; abrígate y come", pero no le da lo necesario para el cuerpo, ¿de qué le sirve que le digan eso? Así pasa con la fe; si no se traduce en obras, está completamente muerta. Quizá alguien podría decir: "Tú tienes fe y yo tengo obras. A ver cómo, sin obras, me demuestras tu fe; yo, en cambio, con mis obras te demostraré mi fe".

Palabra de Dios

Te alabamos, Señor.

MONICIÓN AL EVANGELIO
Jesús hoy somete a un escrutinio a sus discípulos, con el afán de irles educando para los momentos difíciles que se avecinaban. Preparémonos para que Jesús también a nosotros nos interrogue. Nos ponemos de pie y cantemos el aleluya.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Gal 6, 14
Aleluya, Aleluya
No permita Dios que yo me gloríe en algo que no sea la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por el cual el mundo está crucificado para mí y yo para el mundo.
Aleluya, Aleluya
EVANGELIO
El Señor esté con ustedes.
Y con tu espíritu.

Del santo Evangelio según san Marcos 8, 27-35
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se dirigieron a los poblados de Cesarea de Filipo. Por el camino les hizo esta pregunta: "¿Quién dice la gente que soy yo?". Ellos le contestaron: "Algunos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; y otros, que alguno de los profetas". Entonces él les preguntó: "Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?".

Pedro le respondió: "Tú eres el Mesías". Y Él les ordenó que no se lo dijeran a nadie. Luego se puso a explicarles que era necesario que el Hijo del hombre padeciera mucho, que fuera rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que fuera entregado a la muerte y resucitara al tercer día. Todo esto lo dijo con entera claridad. Entonces Pedro se lo llevó aparte y trataba de disuadirlo. Jesús se volvió, y mirando a sus discípulos, reprendió a Pedro con estas palabras: "¡Apártate de mí, Satanás! Porque tú no juzgas según Dios, sino según los hombres". Después llamó a la multitud y a sus discípulos, y les dijo:

"El que quiera venir conmigo, que renuncie así mismo, que cargue con su cruz y que me siga. Pues el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará".

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.

Tomen asiento
HOMILÍA


Lo que algunos dicen hoy

También en el nuevo milenio sigue resonando la pregunta de Jesús: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?». No es para llevar a cabo un sondeo de opinión. Es una pregunta que nos sitúa a cada uno a un nivel más profundo: ¿quién es hoy Cristo para mí? ¿Qué sentido tiene realmente en mi vida? Las respuestas pueden ser muy diversas:

«No me interesa. Así de sencillo. No me dice nada; no cuento con él; sé que hay algunos a los que sigue interesando; yo me intereso por cosas más prácticas e inmediatas». Cristo ha desaparecido del horizonte real de estas personas.

«No tengo tiempo para eso. Bastante hago con enfrentarme a los problemas de cada día: vivo ocupado, con poco tiempo y humor para pensar en mucho más». En estas personas no hay un hueco para Cristo. No llegan a sospechar el estímulo y la fuerza que podría él aportar a sus vidas.

«Me resulta demasiado exigente. No quiero complicarme la vida. Se me hace incómodo pensar en Cristo. Y, además, luego viene todo eso de evitar el pecado, exigirme una vida virtuosa, las prácticas religiosas. Es demasiado». Estas personas desconocen a Cristo; no saben que podría introducir una libertad nueva en su existencia.

«Lo siento muy lejano. Todo lo que se refiere a Dios y a la religión me resulta teórico y lejano; son cosas de las que no se puede saber nada con seguridad; además, ¿qué puedo hacer para conocerlo mejor y entender de qué van las cosas?». Estas personas necesitan encontrar un camino que las lleve a una adhesión más viva con Cristo.

Este tipo de reacciones no son algo «inventado»: las he escuchado yo mismo en más de una ocasión. También conozco respuestas aparentemente más firmes: «soy agnóstico»; «adopto siempre posturas progresistas»; «solo creo en la ciencia». Estas afirmaciones me resultan inevitablemente artificiales, cuando no son resultado de una búsqueda personal y sincera.

Jesús sigue siendo un desconocido. Muchos no pueden ya intuir lo que es entender y vivir la vida desde él. Mientras tanto, ¿qué estamos haciendo sus seguidores?, ¿hablamos a alguien de Jesús?, ¿lo hacemos creíble con nuestra vida?, ¿hemos dejado de ser sus testigos?

Nos ponemos de pie
Credo Niceno-Constantinopolitano
CREDO NICENO-CONSTANTINOPOLITANO

Creo en un solo Dios,
Padre Todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible.

Creo en un solo Señor, Jesucristo,
Hijo único de Dios,
nacido del Padre antes de todos los siglos:
Dios de Dios, Luz de Luz,
Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado,
de la misma naturaleza del Padre,
por quien todo fue hecho;

que por nosotros, los hombres,
y por nuestra salvación bajó del cielo,
y por obra del Espíritu Santo
se encarnó de María, la Virgen,
y se hizo hombre;

y por nuestra causa fue crucificado
en tiempos de Poncio Pilato;
padeció y fue sepultado,
y resucitó al tercer día,
según las Escrituras, y subió al cielo,

y está sentado a la derecha del Padre;
y de nuevo vendrá con gloria
para juzgar a vivos y muertos,
y su reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo,
Señor y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo,
que con el Padre y el Hijo
recibe una misma adoración y gloria,
y que habló por los profetas.

Creo en la Iglesia, que es una,
santa, católica y apostólica.
Confieso que hay un solo Bautismo
para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos
y la vida del mundo futuro.
Amén.

PLEGARIA UNIVERSAL

Hermanos, seguir a Jesús no significa seguir haciendo lo que hasta ahora: seguir viviendo de la inercia o de la rutina, sino de comprometernos con una vida en clave de servicio y entrega. Oremos:

Que apostemos como tú, Jesús: por los que siempre pierden.

Que apostemos como tú, Jesús: por los que siempre pierden.

• Nos comprometemos con “una Iglesia en salida”, que está del lado de los más desfavorecidos, que se empeña en trabajar en favor de una humanidad unida y hermanada.

Que apostemos como tú, Jesús: por los que siempre pierden.

• Nos comprometemos a crear espacios de acogida y escucha en nuestras comunidades religiosas y de fe, con actitudes que incluyan siempre, que ofrezcan paz y esperanza.

Que apostemos como tú, Jesús: por los que siempre pierden.

• Nos comprometemos a ser descanso y aliento junto a todos los crucificados de este mundo, a no girar la cabeza ni a hacer oídos sordos ante el grito desesperado y desalentado de tantos.

Que apostemos como tú, Jesús: por los que siempre pierden.

• Nos comprometemos como creyentes en Jesús de Nazaret, optando cada día y en lo de cada día a ser colaboradores y constructores del Reino.

Que apostemos como tú, Jesús: por los que siempre pierden.

• Nos comprometemos en este inicio de curso con nuestros niños y jóvenes, siendo referentes de esperanza, de bien hacer, de diálogo, de compromiso, de paz y alegría.

Que apostemos como tú, Jesús: por los que siempre pierden.

Padre bueno, que cultivemos nuestra vida por dentro para que seamos capaces de vivir escuchando la llamada a salir de nosotros hacía los demás, a vivir una vida en clave de entrega y compromiso. Te damos las gracias por tu Hijo Jesús, nuestro Hermano y Maestro.

Amén.

ORACION POR LAS VOCACIONES

Oh, Jesús,
Pastor eterno de las almas,
dígnate mirar
con ojos de misericordia
a esta porción de tu grey amada.
Señor, gemimos en la orfandad,
danos vocaciones,
danos sacerdotes y religiosos santos.
Te lo pedimos por la Inmaculada
Virgen María de Guadalupe,
tu dulce y Santa Madre.
Oh Jesús, danos sacerdotes y religiosos
según tu corazón. Amén.

Pueden sentarse, ahora iniciamos la:
LITURGIA EUCARÍSTICA
MONICIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Con el pan y el vino que traemos a tu altar, ofrezcamos nuestra fe y confianza en ti Señor, para que la aumente y estemos dispuestos a tomar nuestra cruz y seguirte.
CANTO DE OFRENDAS

Bendito seas, Señor, Dios del universo, por este pan, fruto de la tierra y del trabajo del hombre, que recibimos de tu generosidad y ahora te presentamos; él será para nosotros pan de vida.

Por el misterio de esta agua y este vino, haz que compartamos la divinidad de quien se ha dignado participar de nuestra humanidad.

Bendito seas, Señor, Dios del universo, por este vino, fruto de la vid y del trabajo del hombre, que recibimos de tu generosidad y ahora te presentamos; Él será para nosotros bebida de salvación.

Acepta, Señor, nuestro corazón contrito y nuestro espíritu humilde; que éste sea hoy nuestro sacrificio y que sea agradable en tu presencia, Señor, Dios nuestro.

Lava del todo mi delito. Señor, y limpia mi pecado.

De pie

Oren, hermanos, para que este sacrificio, mío y de ustedes, sea agradable a Dios, Padre todopoderoso.
El Señor reciba de tus manos este sacrificio, para alabanza y gloria de su nombre, para nuestro bien y el de toda su santa Iglesia.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Sé propicio, Señor, a nuestras plegarias y acepta benignamente estas ofrendas de tus siervos, para que aquello que cada uno ofrece en honor de tu nombre aproveche a todos para su salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Amén

El Señor esté con ustedes.

Y con tu espíritu.

Levantemos el corazón

Lo tenemos levantado hacia el Señor.

Demos gracias al Señor, nuestro Dios

Es justo y necesario

PREFACIO: Testimonio personal

Es nuestro deber darte continuas gracias, Padre Dios, pero lo hacemos de corazón, como hijos bien nacidos, porque te debemos la vida. Deberíamos desvivirnos por servirte y no desfallecer en la construcción de un mundo verdaderamente feliz.

Tenemos mucho que aprender de Ti, querríamos imitarte y superar nuestros egoísmos y el afán por dominar a los demás. Ayúdanos a sustituir estas ansias de poder por la pasión del servicio. Bendecimos ahora tu santo nombre, Padre Dios, Dios Padre y Madre, con este sencillo himno de gloria y alabanza.

SANTO

Gracias, Padre santo, por tu hijo Jesús, encarnación tuya en nuestra piel, porque escuchando su palabra llegamos a saber lo que quieres de nosotros y admirando su vida es como mejor podemos conocerte.

Confesamos que él es nuestro Mesías, tu enviado. Le agradecemos infinitamente su entrega del día a día, aunque le costara finalmente la tortura y el martirio.

Sabemos, él nos lo dijo, que quien quiera seguir sus pasos, radicalmente, tendrá que arrastrar su propia cruz y cargar la de otros. Pero Jesús también nos ha enseñado que la mayor felicidad se alcanza sirviendo a los demás, solucionando sus problemas.

Ojalá que el ejemplo de tu Hijo Jesús, nos mueva a ser verdaderamente generosos y serviciales.

Consagración del Pan y el Vino

Por eso te suplicamos Señor que derrames tu Santo Espíritu sobre estos dones de Pan y Vino y así se nos conviertan en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo Jesús, nuestro Señor.

Porque él mismo, la noche en que iba a ser entregado, y, mientras cenaba con sus discípulos, tomó pan, y dando gracias te bendijo, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo:

Tomen y coman todos de él, porque esto es mi Cuerpo, que será entregado por ustedes.

Del mismo modo, acabada la cena, tomó el cáliz, dando gracias te bendijo, y lo pasó a sus discípulos, diciendo:

Tomen y beban todos de él, porque este es el cáliz de mi Sangre, Sangre de la alianza nueva y eterna, que será derramada por ustedes y por muchos para el perdón de los pecados.

Hagan esto en conmemoración mía.

Éste es el Misterio de la fe.

Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección. ¡Ven, Señor Jesús!

Rememoramos la vida de Jesús, pura entrega en servicio a los demás, que se partió como el pan para poder darse a todos y que por ser fiel mensajero de tu Reino derramó su sangre en la cruz. Por todo ello, bendito sea Jesús, tu hijo y hermano nuestro.

Llénanos de tu Espíritu, Padre santo, en primer lugar al Papa Francisco, a nuestro Obispo Carlos y a sus Obispos auxiliares, a los presbíteros y diáconos, religiosas y laicos al servicio de la Iglesia, para que hagamos nuestra la jerarquía de valores de Jesús.

Que optemos por servir y no por imponernos a los demás, que antepongamos el diálogo a la violencia, y la comunidad, la amistad y la familia frente al individualismo.

Inspira, Padre, a esta comunidad y a todas las iglesias cristianas para que demos testimonio vivo de los valores de tu Reino y toda la humanidad te respete y bendiga tu nombre.

Da el eterno descanso a nuestros hermanos difuntos por quienes te ofrecemos esta Eucaristía y a todos los que esperan la resurrección. Brindamos por Jesús, que nos sirve de modelo y guía.

Amén

Por Cristo, con Él y en Él, a ti, Dios Padre omnipotente, en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos.
Amén.
RITO DE COMUNIÓN

Fieles a la recomendación del Salvador y siguiendo su divina enseñanza, nos atrevemos a decir.

Padre Nuestro
Padre nuestro,
que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros
perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.

Padre, líbranos de todos los males, Señor, y concédenos la paz en nuestros días, para que, ayudados por tu misericordia, vivamos siempre libres de pecado y protegidos de todo conflicto, mientras esperamos la gloriosa venida de nuestro Salvador Jesucristo.
Tuyo es el reino, tuyo el poder y la gloria, por siempre, Señor.
Señor Jesucristo, que dijiste a tus apóstoles: "La paz les dejo, mi paz les doy", no tengas en cuenta nuestros pecados, sino la fe de tu Iglesia y, conforme a tu palabra, concédele la paz y la unidad. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
La paz del Señor esté siempre con ustedes.
Y con tu espíritu.
Dense fraternalmente la paz.
CORDERO

El Cuerpo y la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, unidos en este cáliz, sean para nosotros alimento de vida eterna.

Señor Jesucristo, Hijo de Dios vivo, que por voluntad del Padre, cooperando el Espíritu Santo,diste con tu muerte la vida al mundo, líbrame, por la recepción de tu Cuerpo y de tu Sangre, de todas mis culpas y de todo mal.

Concédeme cumplir siempre tus mandamientos y jamás permitas que me separe de ti.

Éste es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Dichosos los invitados a la cena del Señor.
Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una Palabra tuya bastará para sanarme.
MOTIVACIÓN A LA ANTÍFONA DE COMUNIÓN

Antes de recibir a Jesús Eucaristía, digamos juntos la Antífona de la Comunión.

ANTÍFONA DE COMUNIÓN 1 Cor 10, 16

El cáliz de bendición, por el que damos gracias, es la unión de todos en la Sangre de Cristo; y el pan que partimos es la participación de todos en el Cuerpo de Cristo.

Pueden sentarse
CANTO DE COMUNIÓN

REFLEXIÓN

TÚ ERES EL HIJO DE DIOS

Y nosotros hermanos en la fe
Caminando por tus senderos
Escuchando tus Palabras
Viviendo en el Espíritu Santo
TÚ ERES EL MESÍAS

El que nos salva cuando nos perdemos
El que nos levanta cuando caemos
El que nos fortalece cuando nos debilitamos
TÚ ERES EL HIJO DE DIOS

El que envía el Padre para que le veamos
El que envía el Padre para que le amemos
El que envía el Padre para que le adoremos
El que envía el Padre para que te sigamos
TÚ ERES EL MESÍAS

Amén

Javier Leoz

Avisos Parroquiales
AVISOS PARROQUIALES
  • Invitamos a los niños que quieran tomar catequesis, las inscripciones ya están abiertas; pueden inscribirse los lunes de 17-19h. Tendremos esquema virtual de septiembre a diciembre y esquema híbrido de enero a junio
  • Nichos para cenizas de nuestros difuntos.
  • Oración de San Vicente. Tiene un costo de $70.00 Es para ayudarnos a la construcción de los nichos.
  • Convocamos a los jóvenes de la comunidad para la primera reunión de preparación a la MICIEN que Dios mediante, realizaremos en Santiago Acutzilapa, en el Municipio de Atlacomulco para la Semana Santa. Les esperamos el sábado 18 de septiembre a las 11h, en el salón parroquial para iniciar la preparación.
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    Más información en la página web

     

     

     

    De pie
    ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

    Que el efecto de este don celestial, Señor, transforme nuestro cuerpo y nuestro espíritu, para que sea su fuerza, y no nuestro sentir, lo que siempre inspire nuestras acciones. Por Jesucristo, nuestro Señor.

    Amén.

    RITO DE CONCLUSIÓN

    El Señor esté con ustedes

    Y con tu espíritu

    La bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes.

    Amén

    MOTIVACIÓN A LA SALIDA

    Reconozcamos al Mesías en nuestro prójimo.

    Glorifiquen al Señor con su vida. Pueden ir en paz.

    Demos gracias a Dios.

    CANTO DE SALIDA

    Av. Dos #64 Col. San Pedro de los Pinos Del. Benito Juárez C.P. 03800 Tel. (55) 1054-1085 | (55) 1054-1086

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