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XXV Domingo Ordinario

19 de septiembre de 2021
XXV Domingo Ordinario
MONICIÓN DE ENTRADA
Hermanos en Cristo, ser un buen cristiano no es fácil. Una persona justa es siempre un silencioso reproche de aquellos que no lo son. También vivir según Dios es morir, pero la muerte del cristiano es nacer a una vida sin término, es resucitar. Tomemos fuerza en esta Eucaristía para seguir a Cristo. Puestos de pie empecemos nuestra celebración.
RITOS INICIALES
ANTÍFONA DE ENTRADA
Yo soy la salvación de mi pueblo, dice el Señor. Los escucharé cuando me llamen en cualquier tribulación, y siempre seré su Dios.
Canto de entrada

En el nombre del Padre,
y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
SALUDO
La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo estén con todos ustedes.
Y con tu espíritu.
ACTO PENITENCIAL
Hermanos, para celebrar dignamente estos sagrados misterios, reconozcamos nuestros pecados.
(Silencio)

Tú que siempre te has mostrado cercano y misericordioso con todos:

Señor, ten piedad.

Señor, ten piedad.

Tú que te revelas como camino, verdad y vida:

Cristo, ten piedad.

Cristo, ten piedad.

Tú que estás consciente de nuestra fragilidad:

Señor, ten piedad.

Señor, ten piedad.

Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.
Amén
GLORIA

ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, que has hecho del amor a ti y a los hermanos la plenitud de todo lo mandado en tu santa ley, concédenos que, cumpliendo tus mandamientos, merezcamos llegar a la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo Tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
Amén
Tomen asiento daremos inicio a la:
LITURGIA DE LA PALABRA
MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA
Esta página del libro de la Sabiduría, nos habla de la suerte de los justos en medio de una sociedad que no les admite. Escuchemos.
PRIMERA LECTURA
Del libro de la Sabiduría 2, 12. 17-20

Los malvados dijeron entre sí: "Tendamos una trampa al justo, porque nos molesta y se opone a lo que hacemos; nos echa en cara nuestras violaciones a la ley, nos reprende las faltas contra los principios en que fuimos educados.

Veamos si es cierto lo que dice, vamos a ver qué le pasa en su muerte. Si el justo es hijo de Dios, Él lo ayudará y lo librará de las manos de sus enemigos. Sometámoslo a la humillación y a la tortura, para conocer su temple y su valor. Condenémoslo a una muerte ignominiosa, porque dice que hay quien mire por él".

Palabra de Dios

Te alabamos, Señor.

MONICIÓN AL SALMO
Confiados al auxilio que el Señor nos brinda en todo momento, alabémoslo con el salmo 53, dirigidos por el coro
SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 53
El Señor es quien me ayuda.
El Señor es quien me ayuda.

Sálvame Dios mío, por tu nombre;
con tu poder defiéndeme.
Escucha, Señor, mi oración
y a mis palabras atiende.

El Señor es quien me ayuda.

Gente arrogante y violenta
contra mí se ha levantado.
Andan queriendo matarme.
¡Dios los tiene sin cuidado!

El Señor es quien me ayuda.

Pero el Señor Dios es mi ayuda,
Él, quien me mantiene vivo.
Por eso te ofreceré con agrado un sacrificio,
y te agradeceré, Señor,
tu inmensa bondad conmigo.

El Señor es quien me ayuda.

MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA
En toda comunidad hay luchas y tensiones. Santiago nos dice que las envidias, el desorden y las peleas son frutos de la falsa sabiduría. El cristiano verdadero, con la gracia de Dios, practica las buenas obras, en especial la paz, la justicia, la reconciliación y al misericordia.
SEGUNDA LECTURA
De la carta del apóstol Santiago 3,16-4, 3

Hermanos míos: Donde hay evidencias y rivalidades, ahí hay desorden y toda clase de obras malas. Pero los que tienen la sabiduría que viene de Dios son puros, ante todo. Además, son amantes de la paz, comprensivos, dóciles, están llenos de misericordia y buenos frutos, son imparciales y sinceros. Los pacíficos siembran la paz y cosechan frutos de justicia.

¿De dónde vienen las luchas y los conflictos entre ustedes? ¿No es, acaso, de las malas pasiones, que siempre están en guerra dentro de ustedes? Ustedes codician lo que no pueden tener y acaban asesinando. Ambicionan algo que no pueden alcanzar, y entonces combaten y hacen la guerra. Y si no lo alcanzan, es porque no se lo piden a Dios. O si se lo piden y no lo reciben, es porque piden mal, para derrocharlo en placeres.

Palabra de Dios

Te alabamos, Señor.

MONICIÓN AL EVANGELIO
Marcos nos ofrece el segundo anuncio de la pasión de Cristo, pero los discípulos no lo comprenden. Cristo puso como ejemplo a un niño, que para la época no tenía ninguna importancia, para ilustrar su enseñanza de humildad y servicio. Cantemos el Aleluya.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO 2 Tes 2,14
Aleluya, Aleluya
Dios nos ha llamado, por medio del Evangelio, a participar de la gloria de nuestro Señor Jesucristo.
Aleluya, Aleluya
EVANGELIO
El Señor esté con ustedes.
Y con tu espíritu.

Del santo Evangelio según san Marcos 9, 30-37
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos atravesaban Galilea, pero él no quería que nadie lo supiera, porque iba enseñando a sus discípulos. Les decía: "El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; le darán muerte, y tres días después de muerto, resucitará".

Pero ellos no entendían aquellas palabras y tenían miedo de pedir explicaciones. Llegaron a Cafarnaúm, y una vez en casa, les preguntó: "¿De qué discutían por el camino?". Pero ellos se quedaron callados, porque en el camino habían discutido sobre quién de ellos era el más importante. Entonces Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo: "Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos".

Después, tomando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: "El que reciba en mi nombre a uno de estos niños, a mí me recibe. Y el que me reciba a mí, no me recibe a mí, sino a aquel que me ha enviado".

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.

Tomen asiento
HOMILÍA


Nos ponemos de pie
Credo Niceno-Constantinopolitano
CREDO NICENO-CONSTANTINOPOLITANO

Creo en un solo Dios,
Padre Todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible.

Creo en un solo Señor, Jesucristo,
Hijo único de Dios,
nacido del Padre antes de todos los siglos:
Dios de Dios, Luz de Luz,
Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado,
de la misma naturaleza del Padre,
por quien todo fue hecho;

que por nosotros, los hombres,
y por nuestra salvación bajó del cielo,
y por obra del Espíritu Santo
se encarnó de María, la Virgen,
y se hizo hombre;

y por nuestra causa fue crucificado
en tiempos de Poncio Pilato;
padeció y fue sepultado,
y resucitó al tercer día,
según las Escrituras, y subió al cielo,

y está sentado a la derecha del Padre;
y de nuevo vendrá con gloria
para juzgar a vivos y muertos,
y su reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo,
Señor y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo,
que con el Padre y el Hijo
recibe una misma adoración y gloria,
y que habló por los profetas.

Creo en la Iglesia, que es una,
santa, católica y apostólica.
Confieso que hay un solo Bautismo
para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos
y la vida del mundo futuro.
Amén.

PLEGARIA UNIVERSAL

A cada invocación, únanse a mí diciendo:

¡Ayúdanos, Señor, con tu gracia!

¡Ayúdanos, Señor, con tu gracia!

1. Por el Papa, los obispos, sacerdotes (especialmente el/los de nuestra parroquia), diáconos, por todo el pueblo santo de Dios: para que anunciemos sin cesar la buena nueva del Evangelio. Roguemos al Señor.

¡Ayúdanos, Señor, con tu gracia!

2. Por todas las naciones y sus gobernantes, por todos los que de distintos modos trabajan por la justicia, la libertad y la paz. Roguemos al Señor.

¡Ayúdanos, Señor, con tu gracia!

3. Por religiosos y religiosas: para que sean ante el mundo signo vivo de los bienes eternos. Roguemos al Señor.

¡Ayúdanos, Señor, con tu gracia!

4. Por un aumento de vocaciones a la vida religiosa y sacerdotal y por buenos matrimonios. Roguemos al Señor.

¡Ayúdanos, Señor, con tu gracia!

5. Por los que celebramos esta Eucaristía: para que aumenten los lazos de unión y nos sintamos responsables los unos de la suerte de los otros. Roguemos al Señor.

¡Ayúdanos, Señor, con tu gracia!

Padre bueno, todo esto te lo pedimos por Cristo tu Hijo, nuestro Señor.

Amén.

ORACION POR LAS VOCACIONES

Oh, Jesús,
Pastor eterno de las almas,
dígnate mirar
con ojos de misericordia
a esta porción de tu grey amada.
Señor, gemimos en la orfandad,
danos vocaciones,
danos sacerdotes y religiosos santos.
Te lo pedimos por la Inmaculada
Virgen María de Guadalupe,
tu dulce y Santa Madre.
Oh Jesús, danos sacerdotes y religiosos
según tu corazón. Amén.

Pueden sentarse, ahora iniciamos la:
LITURGIA EUCARÍSTICA
MONICIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Santiago nos ha dicho hoy que "Los que procuran la paz están sembrando la paz, y su fruto es la justicia". Con el pan y el vino ofrezcamos nuestros esfuerzos por construir la paz en el mundo.
CANTO DE OFRENDAS

Bendito seas, Señor, Dios del universo, por este pan, fruto de la tierra y del trabajo del hombre, que recibimos de tu generosidad y ahora te presentamos; él será para nosotros pan de vida.

Por el misterio de esta agua y este vino, haz que compartamos la divinidad de quien se ha dignado participar de nuestra humanidad.

Bendito seas, Señor, Dios del universo, por este vino, fruto de la vid y del trabajo del hombre, que recibimos de tu generosidad y ahora te presentamos; Él será para nosotros bebida de salvación.

Acepta, Señor, nuestro corazón contrito y nuestro espíritu humilde; que éste sea hoy nuestro sacrificio y que sea agradable en tu presencia, Señor, Dios nuestro.

Lava del todo mi delito. Señor, y limpia mi pecado.

De pie

Oren, hermanos, para que este sacrificio, mío y de ustedes, sea agradable a Dios, Padre todopoderoso.
El Señor reciba de tus manos este sacrificio, para alabanza y gloria de su nombre, para nuestro bien y el de toda su santa Iglesia.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta benignamente, Señor, los dones de tu pueblo, para que recibamos, por este sacramento celestial, aquello mismo que el fervor de nuestra fe nos mueve a proclamar. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Amén

El Señor esté con ustedes.

Y con tu espíritu.

Levantemos el corazón

Lo tenemos levantado hacia el Señor.

Demos gracias al Señor, nuestro Dios

Es justo y necesario

PREFACIO: Humildad

Es por completo justo que te agradezcamos, Padre Dios, el ser y la vida que nos has dado y toda la creación que nos acompaña. Queremos, Señor, que la acción de gracias esté continuamente en nuestros labios.

Pero sabemos que no eres Dios que se complazca con sacrificios y sufrimientos, que lo único que quieres es que nos llevemos bien, como hermanos, que nos respetemos y nos queramos y cuidemos unos de otros.

No podemos permitirnos por más tiempo que haya tanta hambre en el mundo, que no es ningún misterio el mal que nos asola, que no es culpa tuya sino sólo nuestra, fruto directo de nuestros egoísmos y nuestra pasividad.

Pero gracias, Padre, por darnos la oportunidad cada día de intentar ser más humanos y tratar de vivir la hermandad universal. Agradecidos, cantamos en tu honor este himno de gloria.

SANTO

Gracias, Padre, por darnos a Jesús, no tenemos mejores palabras para agradecerte su paso por la historia. Gracias, Padre, gracias. Jesús lo es todo para nosotros. Jesús es nuestro guía, nos descubre la forma de andar por este mundo.

Sólo miraba el corazón de las personas y nunca tuvo en cuenta su etiqueta social o religiosa. Nos enseñó a diario que para él no había personas de mayor o menor categoría, que todos somos iguales ante Dios y nadie puede ser excluido de la sociedad.

Nos ha insistido una y otra vez en que no podemos olvidarnos de esos hermanos que primero hemos empobrecido y después hemos apartado y marginado.

Consagración del Pan y el Vino

Por tu infinita misericordia, Padre eterno, te suplicamos que derrames sobre estas ofrendas, el poder de tu Santo Espíritu, para que se nos conviertan en el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo Señor nuestro.

Porque él mismo, la noche en que iba a ser entregado, y, mientras cenaba con sus discípulos, tomó pan, y dando gracias te bendijo, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo:

Tomen y coman todos de él, porque esto es mi Cuerpo, que será entregado por ustedes.

Del mismo modo, acabada la cena, tomó el cáliz, dando gracias te bendijo, y lo pasó a sus discípulos, diciendo:

Tomen y beban todos de él, porque este es el cáliz de mi Sangre, Sangre de la alianza nueva y eterna, que será derramada por ustedes y por muchos para el perdón de los pecados.

Hagan esto en conmemoración mía.

Éste es el Misterio de la fe. Cristo nos redimió.

Cada vez que comemos de este pan y bebemos de este cáliz, anunciamos tu muerte. Señor, hasta que vuelvas.

Recordando toda la vida de Jesús, cómo soportó con entereza la muerte en cruz y cómo lo acogiste finalmente en tus brazos como hijo, te pedimos, Padre santo, que envíes tu Espíritu sobre el Papa Francisco, nuestro Obispo Carlos sobre todos los pastores de tu Iglesia, sacerdotes, diáconos y laicos comprometidos en la evangelización, y animados por las comunidades religiosas, y con todos los que formamos esta comunidad aquí reunida, sepamos poner nuestro pequeño grano de arena en la construcción de tu Reino.

Contando con tu fuerza, nos proponemos seguir los pasos de Jesús, de María la Virgen Madre del Señor, de San José su esposo y de todos los santos, y colaborar en la medida que nos sea posible, en la gran tarea de hacer un mundo más humano y justo.

Destierra de nuestra vida, Padre Dios, la soberbia, la envidia, la ira y toda maldad, y ayúdanos a ser buenos y comprensivos con todos. Nadie, en nuestra comunidad, ha de sentirse marginado o de inferior categoría.

Queremos que sean felices los que nos rodean y también los que, aun lejos de nosotros, nos necesitan. Ponemos en tus manos divinas de Padre, el feliz descanso de nuestros hermanos difuntos y, cuando lo tengas dispuesto, todos nos reunamos en la plenitud de tu reino. Por Cristo, nuestro Señor.

Amén.

Por Cristo, con Él y en Él, a ti, Dios Padre omnipotente, en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos.
Amén.
RITO DE COMUNIÓN

Antes de participar en el banquete de la Eucaristía, signo de reconciliación y vínculo de unión fraterna, oremos juntos como el Señor nos ha enseñado:

Padre Nuestro
Padre nuestro,
que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros
perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.

Padre, líbranos de todos los males, Señor, y concédenos la paz en nuestros días, para que, ayudados por tu misericordia, vivamos siempre libres de pecado y protegidos de todo conflicto, mientras esperamos la gloriosa venida de nuestro Salvador Jesucristo.
Tuyo es el reino, tuyo el poder y la gloria, por siempre, Señor.
Señor Jesucristo, que dijiste a tus apóstoles: "La paz les dejo, mi paz les doy", no tengas en cuenta nuestros pecados, sino la fe de tu Iglesia y, conforme a tu palabra, concédele la paz y la unidad. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
La paz del Señor esté siempre con ustedes.
Y con tu espíritu.
En Cristo, que nos ha hecho hermanos con su cruz, dense la paz como signo de reconciliación.
CORDERO

El Cuerpo y la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, unidos en este cáliz, sean para nosotros alimento de vida eterna.

Señor Jesucristo, Hijo de Dios vivo, que por voluntad del Padre, cooperando el Espíritu Santo,diste con tu muerte la vida al mundo, líbrame, por la recepción de tu Cuerpo y de tu Sangre, de todas mis culpas y de todo mal.

Concédeme cumplir siempre tus mandamientos y jamás permitas que me separe de ti.

Éste es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Dichosos los invitados a la cena del Señor.
Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una Palabra tuya bastará para sanarme.
MOTIVACIÓN A LA ANTÍFONA DE COMUNIÓN

Antes de recibir a Jesús Eucaristía, digamos juntos la Antífona de la Comunión.

ANTÍFONA DE COMUNIÓN Sal 118, 4-5

Tú promulgas tus preceptos para que se observen con exactitud. Ojalá que mi conducta se ajuste siempre, al cumplimiento de tu voluntad.

Pueden sentarse
CANTO DE COMUNIÓN

REFLEXIÓN

Unámonos en oración y, a dos coros, párrafos negros el celebrante, párrafos en azul, todos. Oremos con fe:

Jesús que te identificas
con el servidor más insignificante.
Ayúdame a estar muy atento a esta lección.

Para que en la medida
que sirva a los demás
sin esperar nada a cambio,
en esa medida me acerque
a tu ideal cristiano.

Aunque sea muy frecuente
entre nosotros, el confiar en las obras
para esperar una gloria mayor
no deja de ser una visión raquítica de Dios
Y una visión raquítica del ser humano.

Si me doy a los demás hasta consumirme,
¿dónde colocaré la gloria que pretendo alcanzar?

Si estoy pensando en mí mismo,
cuando me doy al otro,
¿Qué clase de entrega estoy llevando a cabo?

Amén.

Avisos Parroquiales
AVISOS PARROQUIALES
  • Invitamos a los niños que quieran tomar catequesis, las inscripciones ya están abiertas; pueden inscribirse los lunes de 17-19h. Tendremos esquema virtual de septiembre a diciembre y esquema híbrido de enero a junio
  • Nichos para cenizas de nuestros difuntos.
  • Oración de San Vicente. Tiene un costo de $70.00 Es para ayudarnos a la construcción de los nichos.
  • Convocamos a los jóvenes de la comunidad para la primera reunión de preparación a la MICIEN que Dios mediante, realizaremos en Santiago Acutzilapa, en el Municipio de Atlacomulco para la Semana Santa. Les esperamos los sábados a las 11h, en el salón parroquial para iniciar la preparación.
  •  

    Más información en la página web

     

     

     

    De pie
    ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

    A quienes alimentas, Señor, con tus sacramentos, confórtanos con tu incesante ayuda, para que en estos misterios recibamos el fruto de la redención y la conversión de nuestra vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.

    Amén.

    RITO DE CONCLUSIÓN

    El Señor esté con ustedes

    Y con tu espíritu

    La bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes.

    Amén

    MOTIVACIÓN A LA SALIDA

    Vayamos a servir a nuestro prójimo

    Glorifiquen al Señor con su vida. Pueden ir en paz.

    Demos gracias a Dios.

    CANTO DE SALIDA

    Av. Dos #64 Col. San Pedro de los Pinos Del. Benito Juárez C.P. 03800 Tel. (55) 1054-1085 | (55) 1054-1086

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