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XXVIII Domingo Ordinario

10 de octubre de 2021
XXVIII Domingo Ordinario
MONICIÓN DE ENTRADA
Queridos hermanos: como una sola familia nos reunimos nuevamente en el día del Señor. Sean todos bienvenidos. Apartando todo obstáculo en el seguimiento de Cristo, comencemos la celebración de estos misterios de pie y diciendo juntos la antífona de entrada.
RITOS INICIALES
ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 129, 3-4
Si conservaras el recuerdo de nuestras faltas, Señor, ¿quién podría resistir? Pero tú, Dios de Israel, eres Dios de perdón.
Canto de entrada

En el nombre del Padre,
y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
SALUDO
La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo estén con todos ustedes.
Y con tu espíritu.
ACTO PENITENCIAL
Hermanos: para celebrar dignamente estos sagrados misterios, reconozcamos nuestros pecados.
(Silencio)

Pidamos al Señor perdón por las veces en que nos fijamos en aquello que hacemos bien pero, en cambio, no cambiamos en aquellos aspectos que debiéramos de mejorar:

Señor, ten piedad.

Señor, ten piedad.

Pidamos a Jesús perdón porque Dios no es lo más importante de nuestra vida. Porque lo dejamos en muchas ocasiones al final de todas nuestras decisiones o pensamientos:

Cristo, ten piedad.

Cristo, ten piedad.

Pidamos perdón a Jesús por no conocer cuáles son sus mandamientos. Por no memorizarlos. Por aprendernos música y canciones del mundo y olvidar sus consejos:

Señor, ten piedad.

Señor, ten piedad.

Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.
Amén
GLORIA

ORACIÓN COLECTA
Te pedimos, Señor, que tu gracia continuamente nos disponga y nos acompañe, de manera que estemos siempre dispuestos a obrar el bien. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
Amén
Tomen asiento daremos inicio a la:
LITURGIA DE LA PALABRA
MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA
En un ambiente cultural y religioso donde el saber humano era valorado y ambicionado, el autor del texto que vamos a escuchar, animaba a sus compañeros de fe, judíos en la diáspora griega, a la búsqueda de la verdadera sabiduría, recordándoles dónde estaba su origen. Pongamos atención.
PRIMERA LECTURA
Del libro de la Sabiduría 7, 7-11

Supliqué y se me concedió la prudencia; invoqué y vino sobre mí el espíritu de sabiduría. La preferí a los cetros y a los tronos, y en comparación con ella tuve en nada la riqueza. No se puede comparar con la piedra más preciosa, porque todo el oro, junto a ella, es un poco de arena y la plata es como lodo en su presencia.

La tuve en más que la salud y la belleza; la preferí a la luz, porque su resplandor nunca se apaga. Todos los bienes me vinieron con ella; sus manos me trajeron riquezas incontables.

Palabra de Dios

Te alabamos, Señor.

MONICIÓN AL SALMO
Respondamos a la palabra del señor con el salmo 89, dirigidos por el coro.
SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 89
Sácianos, Señor, de tu misericordia.
Sácianos, Señor, de tu misericordia.

Enséñanos a ver lo que es la vida,
y seremos sensatos.
¿Hasta cuándo, Señor,
vas a tener compasión de tus siervos?
¿Hasta cuándo?

Sácianos, Señor, de tu misericordia.

Llénanos de tu amor por la mañana
y júbilo será la vida toda.
Alégranos ahora por los días
y los años de males y congojas.

Sácianos, Señor, de tu misericordia.

Haz, Señor, que tus siervos y sus hijos
puedan mirar tus obras y tu gloria.
Que el Señor bondadoso nos ayude
y dé prosperidad a nuestras obras.

Sácianos, Señor, de tu misericordia.

MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA
El capítulo cuarto de la carta a los hebreos aborda el tema de la confianza en Cristo y la capacidad de Jesús para compadecer. Que esta palabra que vamos a escuchar atentos, penetre nuestros corazones.
SEGUNDA LECTURA
De la carta a los Hebreos 4, 12-13

Hermanos: La Palabra de Dios es viva, eficaz y más penetrante que una espada de dos filos. Llega hasta lo más íntimo del alma, hasta la médula de los huesos y descubre los pensamientos e intenciones del corazón. Toda creatura es transparente para ella. Todo queda al desnudo y al descubierto ante los ojos de aquel a quien debemos rendir cuentas.

Palabra de Dios

Te alabamos, Señor.

MONICIÓN AL EVANGELIO
La lectura del evangelio de Marcos nos acerca hoy al relato del hombre rico, justo antes del tercer anuncio de la pasión. Nos ponemos de pie y cantemos el aleluya, como preparación para la escucha de este relato
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Mt 5, 3
Aleluya, Aleluya
Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos.
Aleluya, Aleluya
EVANGELIO
El Señor esté con ustedes.
Y con tu espíritu.

Del santo Evangelio según san Marcos 10, 17-30
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acercó corriendo un hombre, se arrodilló ante él y le preguntó: "Maestro bueno, ¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna?". Jesús le contestó:

"¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo Dios. Ya sabes los mandamientos: No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no levantarás falso testimonio, no cometerás fraudes, honrarás a tu padre y a tu madre".

Entonces él le contestó: "Maestro, todo eso lo he cumplido desde muy joven". Jesús lo miró con amor y le dijo: "Sólo una cosa te falta: Ve y vende lo que tienes, da el dinero a los pobres y así tendrás un tesoro en los cielos. Después, ven y sígueme". Pero al oír estas palabras, el hombre se entristeció y se fue apesadumbrado, porque tenía muchos bienes.

Jesús, mirando a su alrededor, dijo entonces a sus discípulos: "¡Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el Reino de Dios!". Los discípulos quedaron sorprendidos ante estas palabras; pero Jesús insistió: "Hijitos, ¡qué difícil es para los que confían en las riquezas, entrar en el Reino de Dios! Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el Reino de Dios".

Ellos se asombraron todavía más y comentaban entre sí: "Entonces, ¿quién puede salvarse?". Jesús, mirándolos fijamente, les dijo:

"Es imposible para los hombres, mas no para Dios. Para Dios todo es posible".

Entonces Pedro le dijo a Jesús: "Señor, ya ves que nosotros lo hemos dejado todo para seguirte".

Jesús le respondió: "Yo les aseguro: Nadie que haya dejado casa, o hermanos o hermanas, o padre o madre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, dejará de recibir, en esta vida, el ciento por uno en casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y tierras, junto con persecuciones, y en el otro mundo, la vida eterna".

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.

Tomen asiento
HOMILÍA


Un dinero que no es nuestro

En nuestras iglesias se pide dinero para los necesitados, pero ya no se expone la doctrina cristiana que sobre el dinero predicaron con fuerza teólogos y predicadores como Ambrosio de Tréveris, Agustín de Hipona o Bernardo de Claraval.

Una pregunta aparece constantemente en sus labios. Si todos somos hermanos y la tierra es un regalo de Dios a toda la humanidad, ¿con qué derecho podemos seguir acaparando lo que no necesitamos, si con ello estamos privando a otros de lo que necesitan para vivir? ¿No hay que afirmar más bien que lo que le sobra al rico pertenece al pobre?

No hemos de olvidar que poseer algo siempre significa excluir de aquello a los demás. Con la «propiedad privada» estamos siempre «privando» a otros de aquello que nosotros disfrutamos.

Por eso, cuando damos algo nuestro a los pobres, en realidad tal vez estamos restituyendo lo que no nos corresponde totalmente. Escuchemos estas palabras de san Ambrosio: «No le das al pobre de lo tuyo, sino que le devuelves lo suyo. Pues lo que es común es de todos, no solo de los ricos... Pagas, pues, una deuda; no das gratuitamente lo que no debes».

Naturalmente, todo esto puede parecer idealismo ingenuo e inútil. Las leyes protegen de manera inflexible la propiedad privada de los privilegiados, aunque dentro de la sociedad haya pobres que viven en la miseria. San Bernardo reaccionaba así en su tiempo: «Continuamente se dictan leyes en nuestros palacios; pero son leyes de Justiniano, no del Señor».

No nos ha de extrañar que Jesús, al encontrarse con un hombre rico que ha cumplido desde niño todos los mandamientos, le diga que todavía le falta una cosa para adoptar una postura auténtica de seguimiento suyo: dejar de acaparar y comenzar a compartir lo que tiene con los necesitados.

El rico se aleja de Jesús lleno de tristeza. El dinero lo ha empobrecido, le ha quitado libertad y generosidad. El dinero le impide escuchar la llamada de Dios a una vida más plena y humana. «Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el reino de Dios». No es una suerte tener dinero, sino un verdadero problema, pues el dinero nos impide seguir el verdadero camino hacia Jesús y hacia su proyecto del reino de Dios.

Nos ponemos de pie
Credo Niceno-Constantinopolitano
CREDO NICENO-CONSTANTINOPOLITANO

Creo en un solo Dios,
Padre Todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible.

Creo en un solo Señor, Jesucristo,
Hijo único de Dios,
nacido del Padre antes de todos los siglos:
Dios de Dios, Luz de Luz,
Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado,
de la misma naturaleza del Padre,
por quien todo fue hecho;

que por nosotros, los hombres,
y por nuestra salvación bajó del cielo,
y por obra del Espíritu Santo
se encarnó de María, la Virgen,
y se hizo hombre;

y por nuestra causa fue crucificado
en tiempos de Poncio Pilato;
padeció y fue sepultado,
y resucitó al tercer día,
según las Escrituras, y subió al cielo,

y está sentado a la derecha del Padre;
y de nuevo vendrá con gloria
para juzgar a vivos y muertos,
y su reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo,
Señor y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo,
que con el Padre y el Hijo
recibe una misma adoración y gloria,
y que habló por los profetas.

Creo en la Iglesia, que es una,
santa, católica y apostólica.
Confieso que hay un solo Bautismo
para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos
y la vida del mundo futuro.
Amén.

PLEGARIA UNIVERSAL

Llenos de confianza en el Señor, oremos, hermanos, por todos los hombres y por todas sus necesidades y digamos confiadamente:

Te rogamos, Señor.

Te rogamos, Señor.

• Para que Dios conceda el espíritu de paciencia y de caridad a los cristianos perseguidos por su nombre y los ayude a ser testigos fieles y verídicos de su Evangelio, roguemos al Señor.

Te rogamos, Señor.

• Para que Dios conceda prudencia a los gobernantes y honradez a todos los súbditos, a fin de que se mantengan la armonía y la justicia en la sociedad, roguemos al Señor.

Te rogamos, Señor.

• Para que el Señor, el único que puede hacer prosperar el trabajo del hombre, bendiga los esfuerzos de los trabajadores y haga que la tierra dé frutos abundantes para todos, roguemos al Señor.

Te rogamos, Señor.

• Para que Dios no permita que en la hora de nuestra muerte, desesperados y sin acordarnos de él, nos sintamos como arrancados de este mundo, sino que, confiados y con una gran paz, lleguemos a la vida feliz y eterna, roguemos al Señor.

Te rogamos, Señor.

Dios nuestro, escucha nuestras oraciones y atraviesa nuestros corazones con la espada de doble filo de tu palabra, para que, iluminados por tu sabiduría, valoremos rectamente las cosas terrenas y las eternas y, libres de la seducción de las riquezas, recibamos el ciento por uno y la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Amén

ORACION POR LAS VOCACIONES

Oh, Jesús,
Pastor eterno de las almas,
dígnate mirar
con ojos de misericordia
a esta porción de tu grey amada.
Señor, gemimos en la orfandad,
danos vocaciones,
danos sacerdotes y religiosos santos.
Te lo pedimos por la Inmaculada
Virgen María de Guadalupe,
tu dulce y Santa Madre.
Oh Jesús, danos sacerdotes y religiosos
según tu corazón. Amén.

Pueden sentarse, ahora iniciamos la:
LITURGIA EUCARÍSTICA
MONICIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Con las ofrendas de pan y vino, ofrezcamos también a Dios nuestra entrega en la búsqueda sabia de los tesoros del Reino, que son en compartir con los demás lo que poseemos.
CANTO DE OFRENDAS

Bendito seas, Señor, Dios del universo, por este pan, fruto de la tierra y del trabajo del hombre, que recibimos de tu generosidad y ahora te presentamos; él será para nosotros pan de vida.

Por el misterio de esta agua y este vino, haz que compartamos la divinidad de quien se ha dignado participar de nuestra humanidad.

Bendito seas, Señor, Dios del universo, por este vino, fruto de la vid y del trabajo del hombre, que recibimos de tu generosidad y ahora te presentamos; Él será para nosotros bebida de salvación.

Acepta, Señor, nuestro corazón contrito y nuestro espíritu humilde; que éste sea hoy nuestro sacrificio y que sea agradable en tu presencia, Señor, Dios nuestro.

Lava del todo mi delito. Señor, y limpia mi pecado.

De pie

Oren, hermanos, para que este sacrificio, mío y de ustedes, sea agradable a Dios, Padre todopoderoso.
El Señor reciba de tus manos este sacrificio, para alabanza y gloria de su nombre, para nuestro bien y el de toda su santa Iglesia.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Señor, las súplicas de tus fieles junto con estas ofrendas que te presentamos, para que, los que celebramos con devoción, nos lleve a alcanzar la gloria del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Amén

El Señor esté con ustedes.

Y con tu espíritu.

Levantemos el corazón

Lo tenemos levantado hacia el Señor.

Demos gracias al Señor, nuestro Dios

Es justo y necesario

PREFACIO: Los empobrecidos

Es nuestro deber, Dios y Padre nuestro, que te rindamos un permanente homenaje de gratitud. Te agradecemos el mensaje de liberación y autenticidad que nos has trasmitido a través de tu hijo Jesús.

Gracias por infundirnos confianza en nosotros mismos. Con tu ayuda podremos hacer frente al espíritu del dios dinero que domina nuestra sociedad y toma cuerpo luego en las injusticias, en la hambruna, que por desgracia padece gran parte de la humanidad.

Queremos contribuir a hacer posible otro mundo mejor y unidos a cuantos luchan a favor de la felicidad de todos, invocamos tu auxilio, bendecimos tu nombre y nos unimos en una sola voz cantando humildemente esta alabanza.

SANTO

Gracias una vez más, Padre santo, por tantas cosas que nos enseñó Jesús con su predicación. Nos señaló el peligro del apego a la riqueza, que desvía nuestra atención de lo realmente importante y nos hace insensibles ante las desgracias de los demás.

Pero además encarnó su palabra y vivió austeramente, siempre estuvo cerca de pobres y marginados, se preocupó por los oprimidos, por toda la gente que sufre y convirtió en su bandera la construcción del Reino, hacer de la humanidad una gran familia de hermanos.

Nos indicó el camino que lleva a la auténtica felicidad y no escatimó esfuerzos por difundir su mensaje liberador, hasta padecer por ello la muerte más injusta.

Consagración del Pan y el Vino

Por eso te suplicamos Señor que derrames tu Santo Espíritu sobre estos dones de Pan y Vino y así se nos conviertan en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo Jesús, nuestro Señor.

Porque él mismo, la noche en que iba a ser entregado, y, mientras cenaba con sus discípulos, tomó pan, y dando gracias te bendijo, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo:

Tomen y coman todos de él, porque esto es mi Cuerpo, que será entregado por ustedes.

Del mismo modo, acabada la cena, tomó el cáliz, dando gracias te bendijo, y lo pasó a sus discípulos, diciendo:

Tomen y beban todos de él, porque este es el cáliz de mi Sangre, Sangre de la alianza nueva y eterna, que será derramada por ustedes y por muchos para el perdón de los pecados.

Hagan esto en conmemoración mía.

Éste es el Misterio de la fe.

Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección. ¡Ven, Señor Jesús!

Bendito seas, Padre, por Jesús, nuestro consejero y amigo, que goza ahora felizmente de tu compañía. Estamos muy lejos de hacer realidad tu proyecto, la ambición nos puede, la corrupción nos invade, somos tan consumistas como nos lo podemos permitir, hemos cerrado puertas y ventanas de nuestros hogares y somos insensibles al grito de los que mueren de hambre.

Pero queremos imitar a Jesús, seguir sus enseñanzas, al modo de María, la madre de tu hijo, de San José su esposo o de los santos y mártires que nos invitan a la austeridad personal, a ocuparnos de los hermanos más necesitados. Envíanos tu espíritu, líbranos de la esclavitud del dinero, que aprendamos a repartirlo, a emplearlo en hacer felices a los demás.

Que nuestra Iglesia, la que formamos todos los cristianos, con el Papa Francisco, nuestro Obispo Carlos y sus Obispos auxiliares, presbíteros y diáconos, sea un verdadero espacio de honradez y justicia, modelo de sencillez y ejemplo de generosa solidaridad.

Con tu ayuda, Señor, queremos irradiar ese estilo de vida que nos marcó Jesús, para que todos los seres humanos disfruten aquí en la tierra y para siempre de la felicidad de tu reino. Que nuestros hermanos difuntos, por quienes te ofrecemos esta Eucaristía, gocen con todos tus santos, de la alegría de tu reino.

Amén

Por Cristo, con Él y en Él, a ti, Dios Padre omnipotente, en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos.
Amén.
RITO DE COMUNIÓN

Fieles a la recomendación del Salvador y siguiendo su divina enseñanza, nos atrevemos a decir:

Padre Nuestro
Padre nuestro,
que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros
perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.

Padre, líbranos de todos los males, Señor, y concédenos la paz en nuestros días, para que, ayudados por tu misericordia, vivamos siempre libres de pecado y protegidos de todo conflicto, mientras esperamos la gloriosa venida de nuestro Salvador Jesucristo.
Tuyo es el reino, tuyo el poder y la gloria, por siempre, Señor.
Señor Jesucristo, que dijiste a tus apóstoles: "La paz les dejo, mi paz les doy", no tengas en cuenta nuestros pecados, sino la fe de tu Iglesia y, conforme a tu palabra, concédele la paz y la unidad. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
La paz del Señor esté siempre con ustedes.
Y con tu espíritu.
Dense fraternalmente la paz.
CORDERO

El Cuerpo y la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, unidos en este cáliz, sean para nosotros alimento de vida eterna.

Señor Jesucristo, Hijo de Dios vivo, que por voluntad del Padre, cooperando el Espíritu Santo,diste con tu muerte la vida al mundo, líbrame, por la recepción de tu Cuerpo y de tu Sangre, de todas mis culpas y de todo mal.

Concédeme cumplir siempre tus mandamientos y jamás permitas que me separe de ti.

Éste es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Dichosos los invitados a la cena del Señor.
Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una Palabra tuya bastará para sanarme.
MOTIVACIÓN A LA ANTÍFONA DE COMUNIÓN

Antes de recibir a Jesús Eucaristía, digamos juntos la Antífona de la Comunión.

ANTÍFONA DE COMUNIÓN Sal 33, 11

Los ricos se empobrecen y pasan hambre; los que buscan al Señor, no carecen de nada.

Pueden sentarse
CANTO DE COMUNIÓN

REFLEXIÓN

TU ERES MI RIQUEZA

Nada del mundo vale lo que vales, Señor
El dinero da bienestar,
pero TU me puedes dar Vida Eterna
El dinero ayuda a la felicidad
Pero TU eres la FELICIDAD VERDADERA
La riqueza es apariencia,
Pero TU, Señor, eres profundidad
La riqueza distancia a los hombres
Pero TU, Señor, los unes
Por eso, Señor, porque Tú eres mi riqueza
que nunca te pierda
que nunca me separe de Ti
que nunca te venda por nada
que siempre vivas en mí
para que un día me lleves al cielo.

Amén

Javier Leoz

Avisos Parroquiales
AVISOS PARROQUIALES
  • Invitamos a los niños que quieran tomar catequesis, las inscripciones ya están abiertas; pueden inscribirse los lunes de 17-19h. Tendremos modalidad virtual de septiembre a diciembre y modalidad mixta de enero a junio.
  • Nichos para cenizas de nuestros difuntos.
  • Oración de San Vicente. Tiene un costo de $70.00 Es para ayudarnos a la construcción de los nichos.
  • Invitamos a la comunidad a expresar su creatividad a través de un trabajo artístico-visual con el tema: "San Vicente Ferrer: vida, obra y templo". Puede ser una pintura, escultura, fotografía, dibujo, video, etc. Los trabajos se enviarán en formato digital al correo aniversario100@ sanvicenteferrer.org.mx. La convocatoria estará abierta a partir de hoy y hasta el 31 de enero de 2022. Los trabajos se publicarán en una exposición colectiva virtual.
  • Convocamos a los jóvenes de la comunidad para la primera reunión de preparación a la MICIEN que Dios mediante, realizaremos en Santiago Acutzilapa, en el Municipio de Atlacomulco para la Semana Santa. Les esperamos los sábados 18 a las 11h, en el salón parroquial para la preparación.
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    Más información en la página web

     

     

     

    De pie
    ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

    Señor, suplicamos a tu majestad que así como nos nutres con el sagrado alimento del Cuerpo y de la Sangre de tu Hijo, nos hagas participar de la naturaleza divina. Por Jesucristo, nuestro Señor.

    Amén.

    RITO DE CONCLUSIÓN

    El Señor esté con ustedes

    Y con tu espíritu

    La bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes.

    Amén

    MOTIVACIÓN A LA SALIDA

    Salgamos y compartamos con los más necesitados

    Glorifiquen al Señor con su vida. Pueden ir en paz.

    Demos gracias a Dios.

    CANTO DE SALIDA

    Av. Dos #64 Col. San Pedro de los Pinos Del. Benito Juárez C.P. 03800 Tel. (55) 1054-1085 | (55) 1054-1086

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